El alpinista Carlos Soria ofreció una conferencia en la localidad lebaniega de Colio

Con el telón de fondo del macizo Oriental de Picos de Europa y en la localidad lebaniega de Colio (Cillorigo de Liébana), el alpinista Carlos Soria, de 82 años, ofreció el pasado fin de semana, su primera conferencia después de regresar de su expedición al Dhaulagiri.

La conferencia tuvo lugar en una amplia finca al aire libre, contando con la presencia de gran número de personas, que respetaron las distancias de seguridad. Fue la forma en que quedaron inaugurados los apartamentos Los Picos de Europa, iniciativa de Darío Rodríguez, de la editorial Desnivel. De esta forma se pretende que este lugar sea a partir de ahora un punto de encuentro en torno a los deportes, el arte, la cultura y la creatividad, abierto a todas las personas que deseen acudir a este lugar en el corazón de Liébana.

El acto fue presentado por Darío Rodríguez, que señaló que “hace tres años surgió este proyecto que ahora es una realidad, y que se desarrollará en dos vertientes; una, la turística, y otra, de organización de eventos, donde venga gente vinculada a la montaña y a otros campos creativos, que comparta sus vivencias y experiencias personales”. Rodríguez, agradeció a Soria “participar en esta experiencia. Eres uno de mis grandes amigos y lo que haces con 82 años sin duda es único en el mundo-añadió-”.

Carlos Soria, que apoyó su conferencia con la proyección en una gran pantalla de fotografías y vídeos, donde mostró su última experiencia en intentar la cumbre del Dhaulagiri (8.167 m) en la cordillera del Himalaya, que por undécima vez se le resiste coronar su cumbre, después de realizar un primer intento en el año 1988, manifestó sentirse encantado y muy emocionado “por realizar este encuentro en este precioso lugar” y dijo que “la cumbre del Dhaulagiri, se me ha resistido una vez más. He estado muchas veces muy cerca de alcanzarla, muy alto, lo más cerca, a 8.050 metros, pero se me resiste una vez más. Este año, además, es la vez que más nieve he visto, ya que ha nevado de forma consistente. No obstante, volveré a intentarlo, aunque reconozco que no será nada fácil”.

Soria, que después de cumplir 60 años ha ascendido ya a doce de los catorce ochomiles, faltándole hacer cumbre en el Dhaulagiri y el Shisha Pangma, afirmó que “mucha gente se preguntará que hace una persona como yo ascendiendo estas cumbres con 82 años. Si sigo haciendo lo que realmente me apasiona y me gusta, es porque cuido mi alimentación, hago ejercicio físico diario, y porque tengo dos amigos, Sito Carcavilla y Luís Miguel Soriano, que sin ellos sería incapaz de poder conseguirlo. Además, quiero terminar mi proyecto, haciendo un homenaje a las personas que lo han pasado muy mal en esta pandemia, especialmente a las personas mayores”.

Respecto a la situación que le tocó vivir en el campo base hasta su regreso a España, donde hubo muchos casos covid, el alpinista, dijo que “nos habían informado de que solamente habría unas veinte personas, entre sherpas y extranjeros, pero llegaron varias expediciones desde el Annapurna, que antes habían estado de celebración en Pokhara. Fue entonces cuando comenzaron los casos de coronavirus. Nosotros llevábamos nueve test para realizar PCR, pero al final en el campo base éramos más de 80 personas y la situación se hizo muy delicada, teniendo que ofrecer nuestra tienda de comunicaciones para una clínica improvisada. Entre los 35 alpinistas que subieron entre los campos 1 y 2, bajaron 16 contagiados. Al final solamente quedamos en el campo base quince personas, pero como la situación de la montaña era difícil, porque no cesaba de nevar, y recibimos un correo de la embajada española en la India, aconsejándonos regresar a la expedición española en un vuelo de Iberia que traía ayuda para el Nepal, tomamos la decisión más acertada que fue la de volver de nuevo a casa”.

Para Carlos Soria, “el alpinismo no es solamente llegar a las cumbres que te propongas, sino hacer buenos amigos y descubrir rincones maravillosos. A mí particularmente se me da muy bien hacer nuevos amigos-reconoció-“.

Con respecto a su opinión sobre la masificación de expediciones en el Everest, señaló que “antes llegabas al campo base y te encontrabas con grupos conocidos. Ahora está totalmente masificado y lo que es peor, hay muchas personas que pretenden llegar a la cumbre sin experiencia. La cadena del Himalaya tiene 2.400 kilómetros. De los catorce ochomiles, hay alguno con solo una vía y otros con varias, pero en esa cadena montañosa hay 180 cumbres por encima de los 7.000 metros y más de veinte de ellas sin ascender, para aquel que quiera vivir aventuras maravillosas. El Everest tiene dieciocho vías diferentes, pero sin embargo la gente asciende por la vía normal, y eso produce una concentración de gente con el consiguiente peligro. Cada vez hay más expediciones comerciales, pero también tengo que decir que ascienden alpinistas maravillosos”.

Finalmente, Carlos Soria, realizó un resumen de lo que ha sido su vida en contacto con la montaña. “Comencé a los catorce años. Mi primera excursión fue a la sierra de Guadarrama, y mi primer gran escalada a la cara norte del Torreón. En aquellos años, la cuerda era de cáñamo. He ascendido a grandes cumbres y conocido maravillosos paisajes por todo el mundo. He inculcado este cariño a la montaña a mis hijas y estoy muy orgulloso de ello. Puedo decir bien alto que he vivido una vida maravillosa gracias a la montaña y a mi trabajo”.

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