Los Picos de Europa

PARQUE NACIONAL DE PICOS DE EUROPA

El Parque Nacional de Picos de Europa se extiende al norte de la Cordillera Cantábrica, por una superficie aproximada de 500 kilómetros cuadrados, siendo sus dimensiones de unos 35 kilómetros de este a oeste y de unos 15 kilómetros de sur a norte. El 22 de julio del año 1.918, don Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, consiguió que se diese vía libre a la primera de las leyes que en España aparecía sobre Parques Nacionales, quedando por tanto aprobado el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, convertido en el primer Parque Nacional de España, con una superficie de 16.925 hectáreas. Transcurrieron más de setenta años para que se aprobase en el Parlamento una nueva Ley, que ampliaba los límites establecidos para el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, y que a partir del 30 de mayo de 1.995 se denomina Parque Nacional de los Picos de Europa, abarcando una extensión de 64.660 hectáreas, lo que le han convertido no solo en el Parque Nacional de mayor extensión de España, sino en el Parque más grande de Europa.

Los Picos de Europa se originaron por sedimentación de caliza submarina de 3.000 metros de espesor, el mayor conocido en el mundo, durante el Periodo Carbonífero de la Era Primaria, que comprende desde 345 millones de años hasta 280 millones de años. Las pizarras, areniscas y conglomerados, forman el material de los valles que le circundan. Hace 220 millones de años, en el plegamiento hercínico, surge el primer relieve montañoso, produciendo un horst elevado entre las depresiones de Liébana y Cares, para elevarse definitivamente en el plegamiento alpino de la Era terciaria, hace 65 millones de años, contemporáneo al surgir de los Pirineos y de Los Alpes, comprimiéndose la maza caliza de sur a norte, en dirección al mar; de esta manera, los macizos de caliza se fracturaron profundamente con dicho plegamiento y al elevarse la fragmentación afectó a tres grandes bloques, con enormes grietas que afectaron a todo el conjunto de sur a norte, que fueron ensanchándose por la erosión glacial y que más tarde sufrirían una gran erosión de tipo fluvial, que dio poco a poco forma majestuosa a los Desfiladeros que hoy conocemos, que de esta forma van abriéndose camino en dirección al mar.

Destacan cuatro grandes desfiladeros que son la consecuencia de todo éste gran proceso que se originó durante siglos en el conjunto montañoso de los Picos de Europa: El Desfiladero de los Beyos, o del río Sella; el Desfiladero del Cares, conocido por la «Garganta Divina», surcado por el río Cares y uno de los más visitados por montañeros y turistas; el Valle de Áliva y los Desfiladeros de La India, por donde discurre el río Duje, y, finalmente, el famoso Desfiladero de La Hermida, surcado por el río Deva que nace en Fuente Dé, al pie del farallón rocoso que contempla el teleférico de Fuente Dé. Cares y Duje se unen cerca de Puente Poncebos y posteriormente será el río Deva en Panes, desembocando finalmente en Unquera por la ría de Tina Mayor.

El relieve actual que contemplamos en los Picos de Europa es fruto de los plegamientos, de la instalación de glaciales durante el Cuaternario y de la presencia de formaciones kársticas (paisaje de disolución de la caliza). Los restos glaciales (lagos de altura, morrenas, «llambrías», etc.) no son tan abundantes como en otras formaciones montañosas debido a la disolución de la caliza; así, los lagos de origen glaciar tienden a formar torcas por infiltración del agua por las grietas de la caliza; se puede hablar de los «jous», otra de las características peculiares de los Picos de Europa, que son series contiguas de depresiones cerradas, con forma prácticamente circular que pueden llegar a tener hasta dos kilómetros de diámetro y que se encuentran separadas por grandes alturas. En los «jous» la lluvia y la nieve fundente sólo pueden escapar por sumideros de fondo.

Las fracturas del plegamiento y la acción posterior de las aguas subterráneas han creado multitud de pozos y galerías, paraíso de los espeleólogos, que consideran a los Picos de Europa como el Himalaya espeleológico, habiéndose explorado ya simas de más de 1.000 metros de desnivel, muy próximas al récord mundial de la especialidad. Algunas de estas grietas subterráneas se rellenaron en épocas geológicas pasadas con coladas minerales, principalmente de derivados del cinc, calamina y blenda (la variedad acaramelada de ésta última es de gran pureza), además de plomo y manganeso. Todo ello dio origen a una floreciente minería durante el siglo pasado que se mantuvo hasta que hace unos años se cerraron las minas de Áliva.

Testigo de los glaciares son los valles con su característica forma en U; los «jous», las «llambrías» y las rocas pulimentadas y estriadas en la superficie. Las formaciones kársticas tienen su origen en la disolución de la caliza por el agua de lluvia, debido a su carácter ligeramente ácido. La caliza es impermeable al agua y ésta solamente entra en el macizo calizo por medio de las grietas que posee, acumulándose en ríos y lagos subterráneos y otras formaciones en el interior de las cuevas y de las galerías subterráneas. El agua subterránea emerge en las fuentes de las faldas de los montes; las formaciones kársticas de absorción de agua originan las torcas, «jous», grietas y simas y las formaciones kársticas de disolución de la caliza y precipitación forman las simas, grutas, galerías, que hacen del conjunto de los Picos de Europa, único en cuanto a la práctica de deportes como la espeleología, descenso de cañones y, especialmente, la práctica desde siempre más extendida: la escalada en roca, con picos que forman parte de la historia y a la vez de la tragedia de éste maravilloso conjunto montañoso, como son el Naranjo de Bulnes o Pico Urriello.

Las glaciaciones cuaternarias, sobremanera la de Würm, provocaron que el macizo de los Picos de Europa fuese uno de los puntos más importantes en cuanto a formaciones glaciares de toda la Península, cubiertos por una capa de hielo que llegaba hasta debajo de la cota de 1.000 metros; de esta manera, se desarrollaron los glaciares Lloroza, Deva, Bulnes, etc., que dejaron su huella marcada en los macizos montañosos.

En los Picos de Europa hay un relieve muy accidentado, con grandes desniveles y con picos que sobrepasan de forma amplia los 2.000 metros, como Torre Cerredo (2.648 metros) o Peña Santa de Castilla (2.596 metros). El conjunto montañoso se extiende por el territorio de las Comunidades Autónomas de Cantabria, Principado de Asturias y Castilla y León, dividiéndose en tres macizos, cuyos límites determinan los ríos Deva, Duje, Cares y Sella. Son diez los municipios que aportan territorio al Parque. Por parte de Cantabria, Tresviso, Cillorigo y Camaleño; por el Principado de Asturias, Peñamellera Baja, Cabrales, Amieva, Onís y Cangas de Onís y, finalmente, por Castilla y León, Posada de Valdeón y Oseja de Sajambre.

Como hemos dicho anteriormente, los Picos de Europa forman tres importantes macizos conocidos con los nombres de Macizo Oriental o de Andara; Macizo Central o de los Urriellles y, finalmente, el Macizo Occidental o de Cornión.

CLIMA

Los Picos de Europa dada su gran proximidad al mar, poco más de 20 kilómetros de distancia, y encontrarse en la vertiente norte de la Cordillera Cantábrica, además de su altitud a nivel del mar, condiciona que las masas de aire húmedo cuando llegan a la costa, ascienden de forma rápida e imprevisible, consiguiendo la formación de frentes nubosos, con la consiguiente condensación, provocando que surjan frecuentes precipitaciones. Un clima que se caracteriza por la humedad y la poca iluminación y que condiciona las peculiaridades climatológicas de Picos de Europa. Los vientos del Norte y del Oeste son los más dominantes en la zona y los causantes de la presencia de nubes y nieve en el macizo montañoso y los del NO son los que despejan la atmósfera.

La presencia de la nieve se acentúa sobremanera durante los meses de invierno, principalmente a partir del mes de diciembre, y no son raros los neveros que se pueden contemplar durante los meses de verano, que permanecen en muchos puntos de Picos de Europa de forma permanente. Es también frecuente que se produzcan aludes donde existe una mayor pendiente, por lo que resulta peligroso adentrarse en el macizo en zonas donde a la pendiente se une una gran insolación; una de esas zonas es la travesía que existe entre La Vueltona y Horcados Rojos, en el macizo Central.

Dentro de la climatología tan especial que se produce en Picos de Europa es corriente que aparezcan las temidas nieblas, que impiden la visibilidad y producen la desorientación especialmente en turistas y montañeros, con el consiguiente peligro que entraña el encontrarse en una zona de grandes desniveles; para compensar, muchas veces, sobremanera cuando nos encontramos en las cumbres y de mañana amanece con una densa capa de niebla en el Valle que hace sentir la situación maravillosa de tener bajo nuestros pies un inmenso mar, el «mar de niebla», que deja marcada en la retina del montañero uno de los momentos más intensos de contemplación del macizo montañoso de Picos de Europa.

EL MACIZO ORIENTAL O DE ANDARA

El Macizo Oriental, también denominado de Andra o Andara, se encuentra entre los ríos Deva y Duje, separando el Valle de Liébana de la depresión formada por el puerto de Áliva, y su máxima altura se corresponde con la Morra de Lechugales, de 2.441 metros.

El macizo Oriental adopta forma de Y con base en la comarca lebaniega desde donde parte por el pueblo de Las Ilces y Cotero Llau y Sierro Alto y cuyo ramal inferior sigue por Cumbre Abenas, hasta los Picos del Jierro; a partir de aquí, se abren dos nuevos ramales; uno, al oeste, va al Collado de Valdominguero, hasta llegar a la altura del Alto de Pirué. El ramal que discurre desde el este, tiene también su punto de partida en la Pica de Jierro, pasando por el Pico del Sagrado Corazón, donde se encuentra desde el año 1900 una imagen del Sagrado Corazón, dominando el Valle de Liébana; y por el Samelar, llega hasta el Cueto Agero, dominando Lebeña y el Desfiladero de la Hermida.

En medio de las ramas que forma la Y se encuentra la doble cima de la Pica de Mancondiu, en el centro de la depresión de Ándara, recomendada por su fácil ascensión y porque desde ella se obtiene una gran visión de conjunto de todo el macizo montañoso.

El macizo Oriental o de Ándara presenta atractivos recorridos para practicar el senderismo e impresionantes cumbres para desarrollar el deporte de la escalada.

EL MACIZO CENTRAL DE PICOS DE EUROPA

El Macizo Central o de los Urrielles, orográficamente hablando es el que presenta mayores alturas en sus picos. Está delimitado por los ríos Duje y Cares. Siguiendo desde Peña Remoña se dividen dos ramales; uno de ellos, pasa junto al Jou Lloroza, por Madejuno, Tiro Tirso y Llambrión, hasta Cabezas Altas, donde desciende hacia el Cares. El otro ramal va desde Remoña al puerto de Remoña, Torre Salinas, hasta la Torre del Friero.

El ramal más al oriente va desde el Pico Valdecoro hasta Peña Vieja, que es la cumbre más elevada de Cantabria, hasta llegar por la Collada Bonita hasta la Collada de Camburero y Collado de Pandébano, uniéndose con la Peña Maín. Desde el Pico de Santa Ana se enlaza con la Torre de Horcados Rojos y Horcados Rojos hasta alcanzar el Pico Tesorero, que se constituye en vértice de las tres provincias (Cantabria, León y Asturias); desde aquí, por uno de los ramales se pasa al Pico de las Arenizas, se alcanza el Naranjo de Bulnes o Pico Urriello y por el otro ramal, desde Tiro del Oso, a Torre Coello, Torre Bermeja, Torre Cerredo y Pico de los Cabrones, hasta llegar a los Cuetos del Trave.

Finalmente, al norte de Peña Vieja, arranca un cordal que alcanza la Gármola y los Cuetos de Juan de la Cuadra, hasta llegar al Escamellao.

EL MACIZO OCCIDENTAL O DEL CORNIÓN

El Macizo Occidental, también denominado del Cornión, se encuentra situado entre los ríos Sella y Cares, contando con su más importante altura en Peña Santa de Castilla (2.596 m).

Desde Peña Santa de Castilla se alcanza la Torre de El Torco hasta llegar a Piedras Lluengas y por otro ramal más a levante, Los Basares, El Picón y las Torres de los Cabritos.

A partir de la Torre de El Torco, pasamos a Los Estribos, Torre de la Cabra Blanca, Garita Cimera y Garita Bajera, hasta el Camperón. Desde Peña Santa de Enol o Torre de Santa María parte un cordal con las Torres de Cebolleda, Requexón, Torre de los Tres Poyones, hasta el Pico Cotalba. Desde la Torre de la Canal Parda, al NE, se alcanza la Torre de los Traviesos, la Torre de los Cabrones y por Tiro La Llera y Punta Gregoriana alcanzamos La Verdelluenga.

Desde Los Moledizos, aparece otro ramal que pasa por Pardo Pescuezo y Torre Bermeja a Peña Sardón y otro, por el SW, a El Frade y Peña Blanca; finalmente, desde la cumbre de Pardo Pescuezo, continuamos por la Punta de el Verde, Torres de Cotalbín (2.193 m) hasta Peña Santa de Castilla.

LOS RÍOS DE LOS PICOS DE EUROPA

La red hidrográfica del macizo de los Picos de Europa se desarrolla principalmente a través de las gargantas o desfiladeros, que han conformado el paso a través de los siglos de los valles de su periferia. El Desfiladero de la Hermida, atravesado por el río Deva; el Desfiladero de los Beyos, por el río Sella; la «Garganta Divina», por donde discurre el río Cares, y el valle de Áliva y los Desfiladeros de La India, por donde pasan las aguas del río Duje, son los excepcionales parajes por los que discurren los ríos Cares, Deva, Duje y Sella, principalmente, sin olvidarnos del río Dobra, abriéndose camino hacia el mar.

El río Deva nace en Fuente Dé, al pie del circo glaciar de Fuente Dé, a 28 kilómetros de la villa lebaniega de Potes y cercano al Parador Nacional y a la base inferior desde donde parte el teleférico que, salvando un desnivel de 753 metros, pasando de 1.094 metros de altitud a 1.847 metros de la estación superior, adentra a turistas y montañeros en el macizo Central de los Picos de Europa.

El río Deva, después de nacer en Fuente Dé, atraviesa las poblaciones de Espinama, Cosgaya, Enterría, Camaleño, Turieno, Potes, Ojedo, Tama, Castro-Cillorigo, Lebeña y La Hermida, para recorrer desde su nacimiento 68 kilómetros hasta que desemboca en el Cantábrico por la ría de Tina Mayor, en Unquera. El Deva ha atravesado los municipios de Camaleño, Cillorigo y Peñamellera, recibiendo al río Cares, antes de llegar a Panes, atravesando por términos de Cantabria y Asturias y, sobre manera, discurriendo por el impresionante Desfiladero de la Hermida. Entre sus afluentes principales se pueden citar al Nevandi, que desciende desde los puertos de Áliva; el Belondio, que nace en las cercanías del Cortés; río de San Carlos, que se inicia en la Canal de San Carlos; el Corvera, que desciende desde Bejes; el Urdón, al que se han unido las aguas de los ríos Sobra, Valdediezma y de Los Lobos, y Quiviesa y Bullón; el primero se une en Potes, después de haber atravesado el municipio de Vega de Liébana, y el segundo se une en Ojedo, tras atravesar los municipios de Pesaguero y Cabezón de Liébana.

El Cares discurre por el interior de los Picos de Europa a través de los Urrielles y del Cornión, siendo un río de gran belleza por discurrir en medio de un agreste paisaje que se acentúa aún más si cabe, cuando parece perderse en las entrañas de la «garganta Divina», como se conoce mundialmente al maravilloso Desfiladero por donde van encajonadas sus aguas. El Cares nace al pie de los puertos de Fradaña, donde surgen varios manantiales, en las estribaciones del Pico Gildar, de la Cordillera Cantábrica, y surca el valle de Valdeón de sur a norte (Caldevilla, Soto, Posada de Valdeón y Cordiñanes) para irse abriendo camino a través de despeñaderos por las campas e invernales de Manzaneda y Sesanes y el mítico lugar de Corona, llegando al pueblo de Caín. Es a partir de aquí, donde el Cares, a través de más de diez kilómetros, atraviesa la «Garganta Divina «, espectacular y singular trazado donde el río parece perderse en el fondo del valle, llegando hasta el lugar de Puente Poncebos y posteriormente atravesar otros cinco kilómetros para alcanzar Arenas de Cabrales. A partir de aquí buscará el camino hacia Panes, donde se unirá al Deva, pasando de los 53 kilómetros de recorrido total. Durante su camino recoge las aguas de los ríos y arroyos del Arenal, en Posada, que baja de Pandetrave; la riega de Asotín, en Cordiñanes, entre el Llambrión y el Friero; la riega del Tejo o de Bulnes, que baja desde las cercanías de los Urrielles; el Duje y, el río Casaño, que baja del Cornión.

El río Sella nace al pie del puerto del Pontón, en la provincia de León, atravesando el valle de Sajambre por el magnífico Desfiladero de los Beyos; posteriomente, llega a tierras asturianas a partir del puente de Angoyo y pasará por Cangas de Onís, desembocando en el mar en Ribadesella. Son cerca de 65 kilómetros, recibiendo los cursos de los ríos Ponga, Dobra y Güeña durante su recorrido.

El río Duje nace al pie de Peña Vieja (macizo Central) en la fuente del Resalao y otra serie de manantiales que salen de la Canal del Vidrio. Discurre en dirección S-N, sirviendo de divisoria a los macizos Central y Oriental, y cuando alcanza las Vegas de Sotres prácticamente desaparece para volver a salir cerca de los invernales del Tejo. Atraviesa el pueblo de Sotres y se va precipitando hasta Tielve; el último tramo discurre por la Canal de la Rumiada, uniéndose al Cares junto a Puente Poncebos, recorriendo dieciocho kilómetros de curso.

El río Dobra nace junto al Collado de Dobres y cruza las majadas de Vegabaño y el monte de Carombo, cruzando las praderías de Angón y abriéndose camino por un desfiladero estrecho para conducir sus aguas al río Sella, a la altura del puente romano de Miyares. En la Mecedura de los Ríos, recibe las aguas del Pompedi y Jungumia.

RUTAS POR LOS PICOS DE EUROPA

De Espinama a Áliva.

El pueblo de Espinama, en el municipio de Camaleño, es uno de los puntos más importantes de acceso al macizo central de los Picos de Europa.

Desde Espinama (877 metros de altitud) parte una pista de montaña que se interna en las calles del pueblo y, en dirección norte, discurre por el valle de Nevandi, con fuertes pendientes de hasta un veinticinco por ciento. La pista asciende paralela al río Nevandi, que sirve de deslinde entre el Macizo Central y el Macizo Oriental. Pronto, y por ella llegaremos a los invernales de Igüedri, divisando a la izquierda de la ruta la arista sur del Pico Valdecoro (1.841 metros).

Continuamos la ruta y pasamos por las portillas del Boquejón, rebasando seguidamente una nueva portilla canadiense con foso de agua, que sirve para evitar que pase por ella el ganado.

Limitado por el cauce superior del río Duje, con el puerto de Áliva al este, se encuentra el arroyo de Sagardas, afluente del río Nevandi, y al norte Campomenor y algo más allá Campomayor, en una de las cabeceras del río Duje. Entre las praderas de Campomenor y Campomayor se encuentra la ermita de la Virgen de la Salud, cuya fiesta declarada de Interés Turístico Regional, se celebra el día 2 de julio.

En el lugar denominado Campojito se encuentra una desviación a la izquierda con dos ramales; el uno, asciende y pasa junto al Hotal de Áliva (1.670 metros); la otra desviación, desde Campojito, sube a la Lomba del Toro, que es una prolongación hacia el NE de los Cuetos de Juan Toribio, donde se encuentran las antiguas minas de las Manforas o de Áliva (1.615 metros), al pie de la Canal del Vidrio, que se abre en el espolón NE de Peña Vieja y la Gármola (2.270 metros). En las minas de Las Manfora, de Áliva, se extraía la famosa blenda acaramelada, pero en 1.989 dejó de funcionar, después de pasar su explotación a una empresa privada.

Regresamos al Hotel de Áliva (1.670 metros) y pasamos junto al Chalet del Rey (1.770 metros) perteneciente a la Real Compañía Asturiana de Minas, y que se construyó para alojar al Rey Alfonso XIII con motivo de una cacería de rebecos en el año 1.912. La pista continua por el sur, dando vuelta por el Collado de Juan Toribio (1.830 metros), para pasar por unas praderías y llegar a la Horcadina de Covarrobres (1.930 metros), atravesando la zona meridional de Peña Vieja, para pasar a Lloroza. Al llegar a la Horcadina de Covarrobres la pista se bifurca y el ramal de la izquierda se dirige por el sur a la Colladina, llegando a la Estación Superior del teleférico de Fuente Dé. Nosotros, continuamos por el ramal de la derecha en la ladera occidental de Peña Vieja hasta llegar a la Vueltona, a unos dos kilómetros, donde hay una fuente; desde este punto se continua ascendiendo hasta llegar a una bifurcación, que tomamos por la derecha, dejando el ramal principal, para pasar al Collado de la Canalona (2.420 metros); aquí, se alza la altiva Aguja de la Canalona. Desde aquí y por una senda que discurre por la ladera norte, llegamos a la cumbre de Peña Vieja (2.613 metros) desde donde al SE, con ochocientos metros de desnivel, se domina una magnífica panorámica de las praderías de Áliva.

Otra ruta parte desde el Balcón del Cable, pasando por Cabaña Verónica, para alcanzar el Pico Tesorero. Se inicia la ruta desde el Balcón del Cable, junto a la estación superior del teleférico de Fuente Dé, pasando por la Colladina, para llegar a la bifurcación de la Horcadina de Covarrobres, siguiendo hasta el NW por el lado occidental de Peña Vieja, hasta La Vueltona (2.000 metros); desde aquí, se pasa por el Hoyo sin Tierra y se continua por el Sendero Bustamante, lo que nos aproximará a la Torre de Horcados Rojos (2.506 metros), separada del Tesorero por el Collado de Horcados Rojos. La cara sur es una de las clásicas de los Picos de Europa.

Desde la Torre de Horcados Rojos se divisa el refugio-vivac de Cabaña Verónica (2.325 metros), inaugurado en el verano de 1.961, y situado al pie del Pico Tesorero. Es el refugio ubicado a mayor altura de los tres macizos de los Picos de Europa. Tiene una capacidad para seis plazas y es propiedad de la Federación Cántabra de Deportes de Montaña y Escalada. Dispone de literas. No hay una fuente cercana.El teléfono de contacto es 663 516 456.

El refugio de Cabaña Verónica fue construido utilizando la cúpula metálica procedente de la batería antiaérea del portaaviones norteamericano «Palau», que se encontraba en el desguace. Desde la estación superior del teleférico se llega después de dos horas de recorrido.

Desde Cabaña Verónica se asciende hacia la derecha y se llega a un pequeño hoyo al pie de la cara este del Tesorero. Se cruza la pendiente a la izquierda del citado hoyo y se asciende una empinada canal al pie de la arista SE, serpenteando los bloques de piedra de derecha a izquierda. El Pico Tesorero (2.570 metros) está en el centro orográfico de los Picos de Europa y en él confluyen los límites de Asturias, León y Cantabria. Está situado en las depresiones de Hoyos Sengros, Grande y de los Boches. Por la vía normal se tarda alrededor de una hora en ascender a la cumbre.

Otra ruta clásica parte del Balcón del Cable y por la Padiorna desciende a Fuente Dé. Comienza esta ruta en Fuente Dé, ascendiendo en el teleférico desde la base inferior (1.050 metros) hasta el mirador del Cable (1.850 metros). Asomándose al Balcón del Cable y con el anfiteatro de Fuente Dé a los pies, ochocientos metros más abajo, se domina una maravillosa panorámica de oeste a este, que abarca desde el puerto de Somo, Coriscao, San Glorio y Peña Prieta, hasta Peña Sagra y Curavacas, pasando por Peña Remoña, al SW.

Desde el Balcón del Cable se llega hasta los antiguos casetones mineros de Lloroza (1.864 metros); aquí, una senda remonta la Canal de San Luis, al oeste, para alcanzar la Colladina de las Nieves (2.226 metros) y llegar al Pico de la Padiorna por su zona septentrional; a continuación se atraviesa el Sedo de la Padiorna, hacia el oeste, para coger el Collado de la Padiorna (1.930 metros) entrando en las Vegas de Liordes (1.880 metros), donde hay una cabaña-refugio al pie del Torre Salinas (2.446 metros); en este punto la ruta se dirige al oeste, para atravesar la Collada de Liordes y descender por los tornos de Liordes a Fuente Dé.

Fuente Dé, es un anfiteatro rocoso, excavado por un glaciar cuaternario, rodeado de grandes moles calizas, como Peña Remoña (2.247 metros) y el Pico de la Padiorna (2.319 metros). Es aquí donde tiene su nacimiento el río Deva, y donde se encuentra junto a la estación inferior el teleférico.

Finalmente podemos hacer una ruta que nos lleve al pie del mítico Naranjo de Bulnes. Esta ruta coincide con la de acceso al Pico Tesorero hasta las cercanías del refugio de montaña de Cabaña Verónica, pero se abandona a la derecha dando vista al refugio, para iniciar la subida al Collado de Horcados Rojos (2.345 metros) y descender al Jou de los Boches por una ladera empinada y de cierto peligro, por lo que es preciso bajar con mucha seguridad en cada paso. Dicho descenso se ha de realizar por las laderas de los Urrielles y Tesorero, en zig-zag, hasta llegar a la Garganta de los Boches (2.267 metros), donde se pasa al Jou sin Tierra (2.079 metros) y se entra en la Vega de Urriello, alcanzando el refugio «Vega de Urriellu», situado en la base del Naranjo de Bulnes (2.519 metros). Cuenta con 96 plazas en literas corridas, repartidas en 4 habitaciones de 24 plazas. Disponemos de servicio de comidas y bebidas, servicio de mantas, mochileros, agua corriente y baños.

El refugio está guardado del 15 de marzo al 15 de diciembre, el resto del tiempo tiene abierta una zona vivac con 6 literas y mantas. El teléfono de contacto es el 984 090 981 y la web: http://www.refugiodeurriellu.com

El Naranjo de Bulnes o Pico Urriello tiene forma de pirámide truncada y en su base se encuentra el refugio «Delgado Ubeda», construido por iniciativa de la Real Sociedad Española de Alpinismo «Peñalara», en agosto de 1954, y cedido posteriormente a la Federación Española de Montañismo. En 1979 se amplió de las 13 plazas iniciales a 40. En la actualidad cuenta con 90 plazas e incluso se dispone de agua caliente. Pertenece a la Federación Asturiana de Montañismo. Junto al refugio hay una fuente de agua fresca y abundante. El refugio se encuentra abierto durante todo el año, contando con el servicio de varios guías de montaña que te acercan hasta la cumbre de la mítica pared, símbolo del alpinismo español, donde se han desarrollado grandes gestas montañeras y también lugar donde muchos montañeros han perdido la vida al intentar coronar su cumbre.

Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, en compañía de «El Cainejo», natural de Caín, conquistaron por vez primera el Naranjo de Bulnes el 5 de agosto de 1.904, por su cara NE.; desde entonces el Naranjo ha sido el mítico Pico, orgullo de los escaladores que conseguían alcanzar su cumbre. La pared oeste fue conquistada por vez primera por los bravos escaladores navarros Alberto Rabada y Ernesto Navarro, el 21 de agosto de 1.962.

TELEFÉRICO DE FUENTE DÉ

En los años treinta la atracción por Picos de Europa comenzaba a abrir paso a los grandes logros que se conseguirían posteriormente para dar a conocer el maravilloso macizo montañoso. Ya en el año 1.903 la compañía minera «Vieja Montañesa» había instalado un cable desde Lloroza hasta Fuente Dé, con el fin de transportar en cubos el mineral que se extraía de las minas.

El ingeniero lebaniego José Antonio Odriozola fue el gran impulsor del teleférico de Fuente Dé, máxima atracción en la actualidad para los turistas que se acercan a conocer Picos de Europa. Inició el proyecto y realizó los primeros trabajos, proponiendo no sólo el teleférico sino también telesillas a Áliva y Pico de la Padiorna, carretera desde Pido a Fuente Dé, electrificación rural en el valle, repoblaciones piscícolas e instalaciones deportivas. La Diputación Provincial dio vía libre al proyecto y el presidente, D. Pedro Escalante, encarga la compra de los terrenos, aprobando la construcción del teleférico el 20 de noviembre de 1962. El año 1963 comienza con la aprobación en Consejo de Ministros del Parador de Fuente Dé y en abril de ese mismo año se aprueba la electrificación rural de los pueblos del valle de Camaleño y la construcción de la carretera desde Espinama a Fuente Dé.

El teleférico proyectado era de sistema bicable sin apoyos intermedios, con la estación inferior a cota 1.070,25 y la superior a cota 1.823,75, desnivel que se salva en un solo vano con 1.419 metros de cable, en el anfiteatro de Fuente Dé (Camaleño), cerca del nacimiento del río Deva. La estación superior termina junto al mirador del cable, desde donde se domina una magnífica panorámica del Valle de Camaleño y de la Cordillera Cantábrica.

Estaba concluyendo el mes de junio de 1966 cuando se realizan las primeras pruebas en el teleférico de Fuente Dé, con las cabinas lastradas. Se sabe que el primer pasajero, colándose de polizón, fue Nicolás Soto, empleado de Diputación, el día 12 de julio.

El teleférico de Fuente Dé comenzó a funcionar para el público el 21 de agosto de 1966. En los doce primeros días transportó por término medio 300 personas diarias y se calculaba que a pleno rendimiento podía hacer hasta 140 viajes.

Durante el primer año de funcionamiento el teleférico transportó 48.000 viajeros, siendo la capacidad por cabina del teleférico de siete viajeros. En 1974 se ampliaba la capacidad de las cabinas de siete a catorce pasajeros.

Después del aumento de la capacidad de las cabinas las características técnicas del teleférico de Fuente Dé eran las siguientes: la altitud de la estación inferior es de 1.094 metros y la estación superior tiene 1.847 metros; la longitud horizontal de la línea es de 1.202,50 metros y su longitud real, 1.419,10 metros; la diferencia de nivel entre los puntos extremos es de 753,50 metros y la separación entre cables, es de 7,50 metros, con dos cabinas en línea con una capacidad de viajeros (incluido el conductor) de quince personas. La velocidad del cable tractor con motor eléctrico principal es de 8 mts y con motor de reserva Diesel, 2,50 mts; el peso de la cabina vacía con conductor es de 940 kgrs y a plena carga de 2.140 kgrs; la capacidad por horas de personas se estima en 210 y la cabina de socorro tiene una capacidad para acoger a cinco personas, siendo la velocidad del cable de socorro de 2 m. Hay dos estaciones (inferior y superior) y la potencia de los motores eléctrico principal y diesel de reserva es de 140 CV y 41 CV, respectivamente.

En el año 1.986, al cumplirse los veinte años de existencia del teleférico y con más de 3.000.000 de pasajeros transportados, el problema principal son las largas colas de espera, lo que produce el estudio por parte de Diputación Regional de la ampliación de las cabinas para asegurar una mayor fluidez del servicio a los viajeros.

El 21 de julio de 1.990 se inaugura la ampliación de las cabinas, incrementando la capacidad con cabinas para 28 personas, subiendo 500 pasajeros a la hora, al aumentar la velocidad de las cabinas a 10 m/seg, con una longitud de cable de 1.640 metros; también se dota al teleférico de un nuevo sistema de seguridad con tres frenos: servicio, seguridad y emergencia.

Actualmente, en la instalación se dispone de dos cafeterías, una ubicada en la cota inferior del teleférico (cafetería «Fuente Dé») con capacidad para 200 comensales y otra en la estación superior (cafetería «El Cable») para 150 personas. La capacidad de las cabinas es para 20 personas.

Las entradas podrán obtenerse por venta directa en taquilla o por otros canales de comercialización, teniendo en cuenta que el teleférico de Fuente Dé solo garantiza el acceso en las franjas horarias disponibles; las entradas adquiridas a través de otros canales de comercialización, se canjearán para aquellas franjas horarias donde haya cupo disponible; para gestión y reserva de grupos, contactar en el mail: promocion@cantur.com: la entrada con bici no incluye la bicicleta, que será la que lleve el propio cliente; las tarifas especiales (familia numerosa, personas con necesidades especiales*, federados, mayores de 65 años…) han de mostrar la documentación acreditativa de dicha condición; todo viajero deberá conservar el ticket de entrada en todo momento, que deberá mostrarse cuando así se lo solicite el personal del teleférico; Los billetes de ida y vuelta sólo son válidos para el día de la fecha indicada en los mismos, no serán válidos fuera de la fecha indicada en el ticket; los menores deberán ir acompañados de un adulto o tutor en todo momento; no se permite el transporte de animales (salvo perros guía o perros destinados a tareas de salvamento); el cierre de la instalación por motivos de seguridad o condiciones meteorológicas adversas, no da derecho a compensación alguna o devolución del importe de la entrada; Cantur, S.A. está exenta de responsabilidad en el caso de accidentes que se produzcan por causas fortuitas, fuerza mayor o imprudencia de los viajeros fuera de las cabinas y del interior de las instalaciones; Cantur, S.A. dispone de Seguro Obligatorio y de Responsabilidad Civil, que cubre los posibles riesgos de los viajeros, y Cantur, S.A. dispone de hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes, si las necesitara solicítelas en la oficina de información de Turismo de Cantabria.