Los hermanos Germán y Roberto Alles, dueños de los animales, explican que este es «un caso inaudito, ya que casi nunca ambas crías sobreviven al parto»

Los hermanos ganaderos Germán y Roberto Alles, de la localidad de Bejes (Cillorigo de Liébana) no salían de su asombro, cuando en la madrugada del pasado domingo, una yegua de su propiedad paría dos hermosos potros, «algo inaudito, ya que es muy raro que ambas crías sobrevivan al parto, como ha sido ocurrido», explican los ganaderos lebaniegos.

«Hace más de un mes nos llamó la atención que la yegua, de once años, llamada ‘Llaguna’, de raza burguete, estaba adelgazando bastante y siempre había estado muy gorda – reconocen-. Sabíamos que iba a parir y pensamos que traía un potro o muy grande, o con alguna deformidad, y por eso decidimos bajarla a pastar al pueblo, cerca de casa, para poder tenerla más controlada. Es una yegua pinta que comenzó a parir a los tres años, y salvo en una ocasión que abortó, siempre ha traído un potro».

El pasado domingo y después de transcurridos once meses de gestación, la yegua parió el primer potro, que «tardó en salir alrededor de hora y media, pero nuestra sorpresa fue cuando vimos que era un parto doble. Dos mellizos, con distinta placenta, uno macho y otro, hembra. Ambos potros son alazanos caretos, como era su bisabuelo, un semental que lo adquirió nuestro abuelo Braulio Roiz a Agustín, en Polaciones», señalan los hermanos Alles.

«Siempre nos ha gustado la ganadería y de forma especial el ganado caballar, -reconocen ambos hermanos- ya que tanto nuestro abuelo como nuestro padre, sintieron predilección por estos animales, y nosotros seguimos con ello. Tenemos 90 animales de más de un año, de los cuales cinco son caballos machos y el resto son hembras, de diferentes edades, e incluso hay una yegua que tiene veinticuatro años».

Respecto a cómo están alimentándose los dos potros recién nacidos, dicen que «les hemos dado un complejo vitamínico con una jeringuilla, y como a la yegua la sobra leche, los dos maman perfectamente, por lo que están creciendo en perfecto estado de salud».

Roberto y Germán, finalmente, han confirmado que «sin duda es un hecho excepcional el nacer dos potros vivos en un parto, ya que sabíamos que hace alrededor de 60 años una yegua parió dos potros, pero ambos murieron en el parto, en el collado de Panderranes».

Ahora, solo queda poner el nombre a los dos potros, pero de ello se encargarán «los más pequeños de la familia».

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