La escritora afgana y el portavoz de la Fundación Vicente Ferrer transmitieron su experiencia personal y los proyectos que están realizando

El Centro de Estudios Lebaniegos de la villa de Potes, acogió ayer las II Jornadas de Voluntariado del siglo XXI, que contó con el testimonio especial de Nadia Ghulam, escritora afgana y presidenta de la asociación “Ponts Per la Pau”; de Lancy Dodem, portavoz de la Fundación Vicente Ferrer, y del cantante senegalés, Malick.

El alcalde de Potes, Javier Gómez, fue el encargado de inaugurar las jornadas, estando acompañado por Aquilino González, presidente de Cruz Roja de Liébana y Peñarrubia, y de Asunción Zaplana, cofundadora de la Nueva Asociación del Voluntariado.

Gómez, dijo que “son muchos los actos celebrados en este lugar, pero el que hoy tenemos es muy especial, ya que es un ejemplo claro de lo que se puede hacer cuando las voluntades se aglutinan con cariño, amor y buscando un bien común, contagiando a todos con su entusiasmo”.

Nadia Ghulam, escritora afgana, explicó su dura historia personal, ya que cuando contaba con ocho años de edad “una bomba cayó en mi habitación, en Kabul, me quemé, y estuve seis meses en coma. Cuando me recupere de mis heridas, al fallecer mi hermano en la guerra y mi padre estar enfermo, decidí suplantar la identidad de mi hermano, para poder trabajar y llevar a casa alimentos, para no morir de hambre, y lo hice durante diez duros y difíciles años”.

Nadia, fue acogida por una familia catalana, y ahora ha creado la asociación “Puentes por la Paz”, “que trata de ayudar a las mujeres y niños de mi país, para que puedan tener la posibilidad de una educación, ya que ésta es la verdadera semilla de la paz”.

Lancy Dodem, portavoz de la Fundación Vicente Ferrer, explicó que “la fundación está ayudando en la India a más de 3,5 millones de personas, realizando seis proyectos en 3.500 pueblos, basados en educación, vivienda, construcción o ayuda a discapacitados. Con ello, mantenemos viva la estela del fundador, Vicente Ferrer, de erradicar la pobreza, convirtiendo a la sociedad en más humana”.

La ayuda principal se lleva a cabo con los “intocables”, que están fuera de las cuatro castas que existen en India y que son “las personas que no tienen derechos, viven fuera del pueblo y realizan las tareas más duras y desagradables. Hemos creado para ellos 1.550 escuelas, y construido 80.000 casas con dos habitaciones, porche y lavabo, para estas personas, que se ponen a nombre de la mujer, para que de esta forma tenga una vida digna en la sociedad”.

En el acto también intervino Manuel Bahillo, director de la Fundación Camino Lebaniego, que recordó que “desde el año 2006 que fue Año Jubilar comenzaron a trabajar voluntarios en el monasterio de Santo Toribio, en una idea de voluntariado social, alrededor de la peregrinación de los caminos, o de integración en las comunidades locales. Estas jornadas son un paso más de colaboración, demostrando que Cantabria y Liébana en su historia, siempre han sido solidarias y así lo debemos seguir manteniendo”.

José María Lucas, prior del monasterio de Santo Toribio, manifestó que “el monasterio es punto de encuentro y lugar de acogida. Dentro de nuestra espiritualidad un punto importante es la acogida, sentirnos hermanos y servidores de todos, donde no existan diferencias y la humanidad sea lo más importante”.

También intervino José Redondo, presidente en funciones de la Cofradía de la Santísima Cruz, que señaló que “el Año Santo del 2006 yo no era cofrade y lo viví como un peregrino más. En el celebrado en 2016, ya en la cofradía, ayudamos como voluntarios a los franciscanos y peregrinos, a pesar de sentirnos muy solos y pasando por dificultades de todo tipo, pero fue gratificante y la idea es continuar en el próximo Año Jubilar”.

Tomás Torio, vicepresidente de la Nueva Asociación del Voluntariado, fue el encargado de cerrar el acto, incidiendo en que “estas jornadas han sido muy profundas y nos han aportado mucho a todos”.

Finalmente, el cantante senegalés Malick, cantó tres canciones, dos de ellas dedicadas a Liébana y a “la cruz luminosa de la Viorna”, y una última de su país de origen, y habló de su implicación con la Nueva Asociación del Voluntariado, donde “voz a colaborar activamente en un proyecto, para poder ayudar a mil ancianos sin recursos a poderse arreglar la boca. Me habéis inspirado muchas cosas, y esta es la forma de contribuir, ayudando a la gente en este mundo tan difícil”.

En la jornada de hoy, lunes, de inicio del nuevo año escolar, tanto Nadia como Lancy, contaron sus experiencias a los alumnos de 4º de ESO y 1º de Bachillerato, del IES Jesús de Monasterio, de la villa de Potes.

Las jornadas realizadas contaron con la colaboración de la Consejería de Industria, Turismo, Innovación, Transporte y Comercio; Fundación Camino Lebaniego; Ayuntamiento de Potes; La Nueva Asociación del Voluntariado; Fundación Vicente Ferrer; Cruz Roja; Fundación Ventanas del Mundo; Cofradía Santísima Cruz.

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