Familiares y amigos le rindieron un emotivo homenaje póstumo

Fue un acto íntimo y muy emotivo. Familiares y amigos, rindieron en Potes un homenaje póstumo al poeta lebaniego Antonio Casares, natural de Pembes, fallecido a la edad de 75 años, en abril de este año. El acto, organizado por el Ayuntamiento tuvo lugar en el Centro de Estudios Lebaniegos, contando con la presencia de Javier Gómez, alcalde de la villa.

Abrió el homenaje, un montaje musical con imágenes familiares y profesionales del poeta. Fue su hijo Antonio quien evocó la figura de su padre y lo que significó tanto para él como para su hermano Fernando: «Siempre nos habló de Liébana, de Pembes o Cosgaya. Era una persona muy sensible y el lazo de unión que tenemos con él, se ha forjado gracias a su empeño en enseñarnos ciertos valores que nosotros hemos desarrollado». Cerró su intervención con el poema ‘Aldeana’, que su padre dedicó a las mujeres de Pembes.

El escritor Luís Alberto Salcines definió a Casares como «un escritor compulsivo, poeta, narrador, ensayista, perseguidor de la belleza, la libertad y la vida, que reflexionaba sobre temas de actualidad, y que siempre fue un gran frecuentador de las bibliotecas». Recordó su trayectoria como escritor, «desde su primer libro de poesía ‘El infierno de los días’, publicado en 1978», e hizo una mención especial a sus dos trabajos dedicados a Liébana, ‘Madre Liébana’ y ‘Musa lebaniega’. Explicó cómo «su poesía está empapada de recuerdos y vivencias de una infancia en Liébana de la que fue feliz, evocando a sus paisajes, vida cotidiana, tradiciones y gentes».

El músico Ito Luna recordó su gran relación con los músicos y la música. «Conocí a Antonio en el año 1965 en el Drink Club, del Río de la Pila, donde formamos un grupo llamado Los Diksis, donde él tocaba el bajo. Era un enamorado de la música. Cuando formamos el grupo ‘Bloque’ le grabábamos la música, tarareando la melodía, y nos hacía las letras con gran exactitud. Durante muchos años compuso la letra para gran número de canciones».

Soco Sandi recitó con emoción cuatro poemas que evocaban su amor por la tierra lebaniega que le vio nacer, y Marcos Bárcena cantó acompañado por su guitarra los temas ‘Liébana en el camino’, del cual es autor; ‘Imagine’, de Lenon; ‘Los raqueros de Santander’, tema musicado sobre un poema de Antonio Casares, y una canción tradicional acompañado de la gaita.

Rosa Mier, presidenta de la Agrupación Lebaniega de Santander, definió a Casares como un «maestro de maestros y un enamorado de Liébana«. Otro de los hijos del poeta, Fernando, cerro el acto agradeciendo a todas las personas la asistencia al homenaje y su contribución a realzar la figura de su padre.

El broche final lo pusieron los dos nietos de Antonio Casares, que dieron lectura al poema ‘Blasón Lebaniego’ .

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