La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, entregó el pasado fin de semana los Premios Beato de Liébana 2025, a las Cofradías Gastronómicas de Cantabria, en la modalidad de ‘Entendimiento y Convivencia’, que recogió el presidente de la Confederación, Fernando Andonegui.
En el acto participaron catorce cofradías gastronómicas de Cantabria que recibieron un diploma acreditativo de manos de la presidenta regional. Las cofradías asistentes fueron las siguientes: Academia Cántabra de Gastronomía, Cofradía de los Cocidos de Cantabria, Cofradía de los Quesos de Cantabria, Cofradía del Hojaldre, de Torrelavega; Cofradía del Zapico, de Santander.; Cofradía de los Tomates y Pimientos, de Ampuero; Cofradía del Respingo, de Laredo; Cofradía de los Sobaos y Quesada Pasiega, de la Vega de Pas; Cofradía de la Anchoa, de Santoña; Cofradía del Bonito del Norte, de Colindres; Cofradía de los Limones, de Novales; Cofradía de la Nécora, de Noja; Cofradía de La Puchera, del valle de Villaverde, y la Cofradía del Aguardiente de Orujo y Vino de Liébana.
Después de la entrega de los premios, los integrantes de las cofradías gastronómicas, se reunieron en el restaurante Martín, de Ojedo, donde disfrutaron de un cocido lebaniego. En los postres, Zacarías Puente, de la Cofradía de los Quesos de Cantabria, agradeció las atenciones recibidas por el cocinero Óscar Martín y su equipo durante la comida, regalándole y dedicándole uno de los libros que ha escrito sobre la cocina y sus platos.










































Fotografías: Pedro Álvarez
