Recorrió las principales calles de la villa lebaniega

site libertin à clichy sous bois Cumpliendo con una tradición anual que ya se celebraba en la Edad Media, la Reliquia del Lignum Crucis, que se venera en el monasterio de Santo Toribio, fue trasladada ayer a la villa de Potes, coincidiendo con el domingo de Pentecostés.

site rencontre 20 25 ans Eran las diez de la mañana, cuando la Reliquia salió del monasterio bajo palio, portada por Juan Manuel Núñez, el Padre Guardián, franciscano, al que acompañaban un importante número de cofrades y devotos, entre los que se encontraban José Redondo, presidente de la Cofradía de la Santísima Cruz e integrantes de la junta directiva, junto con Óscar Casares, alcalde de Camaleño.

Al llegar al término municipal de Potes, en Fonfría, el franciscano Juan Manuel Núñez, entregó la Reliquia al párroco de Potes, Elías Hoyal, incorporándose a la procesión el alcalde de Potes, Javier Gómez y los vecinos de la villa.

La Reliquia recorrió las calles de Potes, con paradas junto a las ermitas de la Virgen del Camino y de San Cayetano, para llegar a la residencia de la Tercera Edad “Félix de las Cuevas”, donde fue llevada a que la venerasen los ancianos más imposibilitados, antes de bajarla a la capilla donde se celebró una misa.

Concluida la ceremonia religiosa, la Reliquia volvió a recorrer bajo palio las calles principales de la villa, para ser introducida en la iglesia parroquial de San Vicente Mártir, pasando por un pasillo donde esperaban los niños que llevaban flores en sus manos, bajo los acordes del Himno Nacional, y se celebró una misa solemne, oficiada por Elías Hoyal, que concelebró con el Padre Juan Manuel Núñez.

Recuerdo y oración a Francisco Galiante y Froilán Blanco, salvadores de la Cruz en la guerra civil, y agradecimiento emocionado a los franciscanos

En la homilía, Hoyal, recordó que “antiguamente la Cruz bajaba el 22 de enero, pero debido a las inclemencias del tiempo, se decidió que fuese una fecha más cercana al verano, y así se comenzó a bajar el domingo de Pentecostés” y se dirigió a los niños diciéndoles que “vosotros sois el futuro de Liébana, el futuro de la Cruz, y quienes tendréis que tomar el testigo de vuestros mayores”.

Tampoco se olvidó el párroco, antes de finalizar la misa, de rezar una oración en recuerdo de Francisco Galiante, párroco del monasterio, y de su cuñado, Froilán Blanco, que a riesgo de sus vidas, escondieron, cuidaron y salvaron la Cruz durante la guerra civil, y solamente pidieron que en el futuro nos acordáramos de ellos”.

Igualmente, tuvo un recuerdo especial hacia los padres franciscanos, dirigiéndose hacia el Padre Juan Manuel Núñez, diciendo “que desde el año 1961 que llegaron al monasterio de Santo Toribio también han cuidado y custodiado la Cruz, y la han bajado todos los años a nuestra parroquia de Potes. En nombre del pueblo de Potes, en nombre de Liébana, os damos las gracias”. El franciscano, emocionado, recibió el cariño y agradecimiento de todos los presentes con un caluroso aplauso y un abrazo del párroco de Potes.

Finalizada la ceremonia religiosa, se dio la bendición y los devotos veneraron a la Reliquia, antes de ser introducida en el interior de un vehículo, para ser trasladada de nuevo al monasterio de Santo Toribio.

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