Es una de las tradiciones de Semana Santa que aún se conserva en el valle

site de rencontre gratuit avec chat gratuit Eran las nueve de la noche de ayer, cuando la imagen de la Virgen Dolorosa, en andas procesionales, portada por cuatro devotos cubiertos con una túnica, salía de la iglesia parroquial de San Pedro de Bedoya, para que durante el trayecto por las calles del pueblo, se cantase el Rosario de la Buena Muerte, una de las tradiciones de Semana Santa que aún perviven en el valle de Bedoya. Vecinos de todas las edades de los diferentes pueblos del valle, llevaban velas encendidas en una preciosa noche de luna llena, que asomaba en el horizonte por encima de Peña Sagra.

Akhtyrskiy Sabina Cuevas, fue la encargada de realizar el canto del rosario, recorriendo las callejas y llegando de nuevo la procesión bajo la luz de las velas a la iglesia parroquial, donde la imagen de la Virgen, que llevaba un manto negro, fue depositada junto al altar mayor, concluyendo allí los últimos rezos de un día, que estuvo marcado por el recuerdo y la tradición de un pueblo, que se resiste a perder, las costumbres legadas por sus mayores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *