El concurso por parejas de la fiesta de San Lorenzo, fue ganado por Quilino Blanco y José Ignacio Cosío

La bolera de la localidad de Colio vivió ayer un emotivo acto al rendir un homenaje a Cesar Roiz, nacido en la localidad lebaniega, con motivo del concurso de bolos por parejas de las fiestas de San Lorenzo.

Leonardo Álvarez, compañero bolístico y de trabajo, de Cesar, fue el encargado de recordar la trayectoria del lebaniego.

“Cuando Cesar, con veinte años, decidió trasladarse a Torrelavega a buscar un futuro, lo consiguió, ya que allí desarrolló su vida laboral en la empresa Aspla, en donde trabajó durante cuarenta y tantos años hasta su jubilación”.

Pero Cesar, también quería desarrollar lo que había aprendido en su pueblo, su gran afición, que no era otra que  jugar a los bolos. “No se cómo se gestó el asunto, pero su debut en la liga de bolos fue en la Peña de Hinojedo en 1969, donde ese año también había debutado yo. Fue allí donde nos conocimos –recordó, Leonardo- pero solo jugó tres o cuatro partidos, ya que de pronto desapareció. La explicación fue que tenía que venir a Colio a la hierba. No le volví a ver hasta el año siguiente, en que reapareció jugando en la Peña Sniace. Además, poco después coincidimos también en la empresa en la que hemos sido compañeros más de cuarenta años”.

También, recordó que “durante más de cuarenta años desarrolló su carrera deportiva, jugando la mayoría de las temporadas en peñas de primera categoría, siendo estas: Hinojedo, Sniace, El Lobio, La Cajigona, Dario Gutiérrez, Racing, Arcón Cicero, Muebles Solares, Lierganes, Barreda y Santoña, hasta acabar los últimos años jugando en la del pueblo en que  reside, la Peña Rebujas” y resaltó que “durante esos años, su tesón, pundonor y compromiso, le permitieron competir dignamente con los mejores jugadores de tres generaciones, alcanzando algunos importantes logros deportivos. Por su personalidad, bonhomía y campechanía, se ganó el respeto y aprecio de quienes tuvimos la suerte de relacionarnos con él, tanto en las boleras como fuera de ellas”.

Leonardo, agregó de su compañero y amigo, que “esta personalidad le permitió ganarse el aprecio de sus amigos y compañeros, y fruto de ello fue la multitudinaria fiesta sorpresa con que celebramos su jubilación. Pero donde Cesar nos da tiro y raya a todos, es como dinamizador social, habiendo sido uno de los fundadores de la Peña Rebujas, que además del equipo de bolos gestiona las populosas fiestas de San Mateo de Buelna, así como su prestigioso festival de rock, por el que han desfilado las bandas de rock más prestigiosas del país. Así mismo y con Rafa Fuentevilla, son los impulsores de la comida anual de jugadores de bolos, en la que confraternizamos manteniendo nuestros vínculos de amistad. Además, participa de forma activa en varios grupos de amigos en los que él es un importante elemento de cohesión, por eso no debe extrañaros que hoy aquí estemos un amplio grupo de sus amigos, que hemos venido a acompañarle en este merecido homenaje, y que yo en nombre de todos ellos me permito felicitar a Manolin por haberlo promovido”.

Cesar, recibió una artística alquitara, entregada por Manolín, ante el aplauso de todos los asistentes al acto, entre los que se encontraban exjugadores como Rafael Fuentevilla, Lin, Calixto García o Tete Rodríguez, entre otros.

Finalmente, Cesar, muy emocionado, porque se encontraba entre la gente que le vio crecer y amigos de los bolos, antes de celebrarse la final de parejas, birló dos bolas, donde se pudo comprobar que aún está en buena forma.

En el concurso de bolos por parejas, resultaron ganadores, la pareja formada por

Quilino Blanco y José Ignacio Cosío, que totalizaron 233 bolos en la final. Los subcampeones fueron José, de Cuñaba, y Mariano Campo, con 221 bolos en la final; terceros, Víctor Gómez y Adrián Fernández, con 219, y cuartos, Sergio Parra y José Luís Noriega, con 204 bolos.

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