Las más antiguas son de inicios del siglo XIV

Al igual que ya ocurriese en la restauración de las pinturas murales de la iglesia de San Jorge, de Ledantes, y las que aún se conservan en los restos de la antigua iglesia parroquial de Ojedo, dentro del cementerio parroquial, el equipo dirigido por la restauradora Lydia Quevedo, de la Fundación Santa María de Toraya, ha descubierto nuevas pinturas, que son más antiguas que las que se conocían, en el interior de la iglesia parroquial de Santa Eugenia, en la localidad de Villaverde, en el municipio de Vega de Liébana

Lydia Quevedo, conservadora responsable de la Fundación Santa María de Toraya, se encuentra trabajando desde hace una semana en las pinturas murales de la iglesia de Villaverde. “Hemos comenzado los trabajos  desmontando el retablo del altar mayor, donde se encuentran las pinturas murales, y fotografiado y documentado todo lo que ha aparecido, según su estado inicial, comprobando como en la zona central de las pinturas, hubo goteras, y cuando se han arreglado, se ha formado una grieta en el exterior que se ha asentado. Toda esa zona estaba colgando con el mortero despegado de la pared, pero aún con toda la pintura al completo, por lo que el proceso de restauración está siendo muy delicado”.

La sorpresa del equipo de trabajo ha llegado, según Quevedo, “cuando hemos estado limpiando con bisturí las diferentes zonas que eliminamos de morteros, y de otras intervenciones que se han hecho, y ha salido al descubierto una fecha y unas letras, en blanco y negro, que puede ser del siglo XIV. La fecha que aparece podría ser «1302». Además, hemos visto que las columnas de terminación laterales, que son iguales que otras del conjunto, están cortadas y tienen guirnaldas de estilo barroco, que pueden fecharse en el siglo XVIII”.

Pero aquí no han concluido las novedades, ya que “otro descubrimiento ha sido comprobar que además de los nombres y las figuras de Santo Toribio y Santa Eugenia, que están pintados por encima de sus cabezas; la otra figura de la izquierda, se pensaba que era San Gregorio o San Blas, y al descubrir las letras hemos visto que se trata de San Silvestre, un Papa. Todos ellos tienen ropajes muy trabajados, completándose el conjunto con un hermoso Calvario en la parte superior. Estas pinturas principales son del siglo XVI. Finalmente, han aparecido unas grecas y unas bolitas, pintado todo ello en blanco y negro, de una forma más tosca, que podría haberse realizado en el siglo XIV”.

Los trabajos de conservación y restauración de las pinturas los está realizando la Fundación Santa María de Toraya, dentro del proyecto “Murales Ocultos”, que está financiado por la propia fundación, así como por la Fundación Camino Lebaniego, y empresas privadas, contando con la colaboración de Elías Hoyal, arcipreste de Liébana y Peñarrubia. El objetivo de estos trabajos que se llevarán a cabo en una veintena de iglesias, es el de conservar y restaurar estas pinturas murales, con el fin de que se encuentren finalizadas para el inicio del Año Jubilar Lebaniego 2023”.

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