Con la realización del taller Huellas y rastros, impartido por Alejandro García, director de Aves Cantábricas, finalizó la X edición de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC) en Potes que, esta temporada, ha acogido dos talleres prácticos que han contado con una amplia participación de asistentes de diferentes edades.

Sandra Pilar Soberón, responsable de la sede universitaria estival de la UC en Liébana, se mostró muy satisfecha “tanto por la asistencia a los talleres como por la calidad de los mismos” y agradeció el apoyo del ayuntamiento de Potes a las actividades propuestas”. El acto de clausura contó también con la presencia de Eva Cotera, teniente alcalde y concejala de Educación, Cultura y Turismo.

Potes abrió su temporada de Cursos de Verano el 17 de julio con un taller del músico tradicional multi-instrumentalista Mariu Torre. Su sesión, titulada Música tradicional y folclore fue todo un éxito y contó con una parte teórica y otra de concierto.

El último taller “Huellas y Rastros” fue muy práctico, donde Alejandro García, director de Aves Cantábricas, fue enseñando por medio de imágenes y de una forma muy didáctica las huellas, excrementos o señales de alimentación, que son fundamentales para adquirir un conocimiento que permita distinguir a los animales que han pasado por un determinado lugar.

Así, se fue viendo qué equipo se necesita para comenzar a detectar huellas, ue tipo de sustratos son los más adecuados “como nieve, arena o caminos con barro” y saber que “cuando nieva hay que esperar uno o dos días para que se puedan empezar a mover los animales”, el evitar días posteriores a fuertes lluvias o saber que podemos encontrar huellas solapadas por pisadas de personas, ganado o por la rodada de un vehículo.

Animales con presencia en Liébana como el oso pardo, lobo, zorro, gato montés, nutria, jabalí, corzo, venado, rebecos, etc o ciertas aves como el urogallo, perdiz roja y pardilla, cigüeña o garza real, se mostraron con sus huellas, pasando seguidamente a contemplar más de un centenar de moldes de huellas, del millar que tiene la colección del naturalista Máximo Sánchez, así como libros para  de consulta.

La segunda parte del taller, estuvo destinada al conocimiento del tipo de excrementos que depositan los animales. “Los herbívoros los depositan aleatoriamente y no buscan marcar el territorio-decía Alejandro- al contrario de los carnívoros, que sí lo marcan en zonas prominentes en general como piedras, troncos o arbustos”.

Los asistentes al taller vieron como el oso pardo “come herbáceas en la primavera; frutos como la cereza, arándanos y pudios, en verano, y en otoño-invierno, frutos secos como la castaña, bellota o hayuco”, o ue la nutria deja “escamas y espinas de peces, o caparazones y pinzas de cangrejos de río”.

La última parte del taller estuvo dedicada a las señales de alimentación, como las egagotrópilas que dejan las rapaces, cigüeñas, garzas o gaviotas.

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