La iglesia de San Vicente Mártir, de la villa de Potes, celebró hoy en una misa solemne la Primera Comunión de catorce niños y niñas, en una ceremonia que fue oficiada por el párroco y arcipreste de Liébana, Elías Hoyal, y que contó con la presencia de los padres y familiares de los niños, así como de las cuatro catequistas, María Paz, Ana, Asún y Camino.
La ceremonia dio comienzo haciendo su entrada los niños y niñas que iban a recibir su Primera Comunión, que entraron por el pasillo central de la iglesia. Hizo el saludo de entrada una de las catequistas, y las lecturas dos de los padres. Luego, los niños realizaron las peticiones o llevaron las ofrendas.
Cuando llegó el momento de recibir la Primera Comunión, cada uno de los padres salió para acompañar a su hijo y poner la mano en su hombro, mientras comulgaba, en un momento muy emotivo.
Antes de dar la bendición final, el párroco, Elías Hoyal, fue llamando uno a uno a cada uno de los niños y niñas, haciéndoles entrega de un bonito recordatorio donde ponía: “Recuerdo de la Primera Comunión” con la frase “Jesús, que no se apague nunca mi fe”.


