Con la tradición de “El Encuentro” entre la Virgen Dolorosa y el Cristo Resucitado, el valle de Bedoya culminó las celebraciones religiosas tradicionales que han tenido lugar durante la Semana Santa.
La ceremonia religiosa, se inició el domingo de Resurrección cuando el párroco, el franciscano Felipe Álvarez, portaba la imagen del Cristo Resucitado, seguido a continuación por los hombres que asistieron a la ceremonia, saliendo de la iglesia parroquial, para iniciar el pequeño recorrido alrededor de la ronda; mientras, a continuación, cuatro mujeres llevaban en andas procesionales a la Virgen Dolorosa, con su manto negro, por el otro lado de la ronda de la iglesia.
El Encuentro se produjo junto al campanario, cuando el párroco, acercó la imagen del Cristo Resucitado al rostro de la Virgen y seguidamente las mujeres procedían a cambiar el manto de la Virgen por un manto blanco, trasladando al Cristo Resucitado y a continuación a la Virgen, al interior de la iglesia parroquial, donde en el canto del gloria, repicaron las campanas, continuando con la celebración solemne de la misa de Pascua de Resurrección.









Fotografías: Pedro Álvarez
