Tipos de rutas de montaña, consejos para preparar un itinerario antes de “echarse al monte”, la importancia de los helicópteros medicalizados, los tipos de rescates; de emergencias….Fueron algunos de los temas que se trataron este fin de semana en el Centro de Estudios Lebaniegos, en las primeras jornadas europeas de seguridad en la montaña, que se celebraron en Potes y que contaron con la participación de expertos de diferentes ámbitos relacionados con este mundo.
Eva Cotera, teniente del alcalde del Ayuntamiento de Potes Inauguró las jornadas, reconociendo que “valoramos desde el primer momento esta iniciativa de las jornadas, que nacen con el propósito de contar con el compromiso, la formación y la concienciación de la seguridad en la montaña”.
Seguidamente, Marián Cabeza, responsable del Punto de Información Europeo del Grupo de Acción Local Liébana, destacó que “la seguridad en la montaña se ha convertido en una prioridad en la Unión Europea”.
El primer experto en intervenir fue el sargento-jefe del Parque de Bomberos del 112 de Tama, Miguel Rodríguez, que incidió en que “entre los tipos de rescates que realizamos nos hemos encontrado que hay alta incidencia de personas que han sufrido en la actividad problemas físicos” y ofreció una serie de consejos para las personas que salen a la montaña, como “planificar la ruta o consultar las previsiones meteorológicas”, porque aseguró que “la prevención es nuestra mejor intervención”.
Tras él intervino el técnico de Protección Civil y Emergencias del Gobierno de Cantabria, Javier Odriozola, que habló, entre otras cosas, de las clases de emergencias “ordinarias y extraordinarias”, así como de los protocolos que se realizan en accidentes de montaña.
La médico del servicio de rescate en helicópteros, Irena Tkachuk, instruyó a los presentes acerca de la importancia de los helicópteros medicalizados, y expuso que, gracias a estos dispositivos, “se puede realizar una atención avanzada in situ en el lugar del accidente”, del entrenamiento que realizan “en vuelos, simulacros y entrenamiento sanitario” y de futuros retos como “una profesionalización mayor, porque integrar medicina en rescate es salva vidas”.
La jornada de mañana concluyó con la intervención de Fernando Rivero, capitán del servicio de montaña de la guardia civil (GREIM) que habló de la evolución de las fichas que realizan al concluir un rescate y de la importancia “del registro de datos para conocer mejor cómo se ha producido el accidente, ya que con toda esa información de los grupos de montaña, se puede hacer después formación y prevención”, y con su experiencia dio pautas para “planificar la actividad y qué llevar en la mochila que puede resultar necesario en las salidas de montaña”.
También se abordó en la sesión de conferencias la cuestión legal de mano del abogado y presidente de la Federación Galega de Montañismo, Alejandro López, que incidió en el “seguro de responsabilidad civil y en el de accidentes”, así como en lo importante que es leer la letra pequeña.
Fernando Zamora, técnico deportivo de alta montaña, que explicó la figura del guía de alta montaña en la gestión del riesgo, como un “profesional que organiza, conduce y enseña a individuos o grupos a realizar actividades de forma segura en las montaña, garantizando bienestar y gestionando los riesgos”.
Finalmente, el experto en equipamiento de montaña, Jordi Marques, habló de “la importancia de las tres capas para ir a la montaña, porque hay que tener en cuenta que una ropa adecuada puede salvar vidas”.
Las jornadas terminaron con una ruta guiada por Iván Cuesta, de la empresa “Kaliza. Deporte y aventura”, por el entorno del bosque de Fuente Dé, participando una veintena de personas que además de disfrutar, recibieron nociones de primeros auxilios.
Estas jornadas han estado organizadas por el Ayuntamiento de Potes, contando con el patrocinio de la Consejería de Economía, y con la colaboración de la asociación cultural deportiva “Torre Cerredo”, del Punto de Información Europeo, del Grupo de Acción Local Liébana, y de Liébana. Conecta Sensaciones.
















Fotografías: Pedro Álvarez
