El lebaniego Chema Prieto inaugura este sábado en Espacio Garcilaso de Torrelavega su nueva exposición, ‘Polvo eres…’

ÁLVARO G. POLAVIEJA. EL DIARIO MONTAÑÉS

«Desconfía de lo que ves, tus ojos/ te engañan, mienten, porque no consigue la vista/ contemplar lo que falta, la ausencia, lo que la memoria/ rechaza o borra, si no es con la imaginación», esgrime el poeta y editor cántabro Carlos Alcorta en ‘Fugit irreparabile tempus’, el poema que acompaña a una la homónima que forma parte del último proyecto del artista Chema Prieto, ‘Polvo somos…’. Ambas hablan de lo mismo: del tiempo y de su paso, de lo efímero de las huellas y lo endeble de la memoria, de la fugacidad de la juventud y de lo irrevocable del destino. Junto a Alcorta, otros siete poetas cántabros se inspiran en obras de Prieto para plantear una interpretación lírica del onírico universo existencial y creativo del artista. ‘Sobre la fugacidad de lo terreno’, de José Raya Téllez; ‘Pies de loto’, de Almudena Campuzano; ‘Las botas de un muerto’, de Patricia Fernández; ‘Alquimias de Chema Prieto’, de Antonio Casares; ‘El domador de maniquíes’, de Vicente Gutiérrez Escudero; el propio Chema Prieto con ‘No mires atrás…’; ‘Polvo eres…’, de Eduardo Frechilla; y ‘Cuando suena el bambú’, de Marisa Campo componen la banda sonora de un proyecto visual de carácter tan crítico como reflexivo.

«Todo parte de una reflexión sobre la vida, el paso del tiempo, a lo efímero de la materia, de la belleza, de la juventud», explica el creador, cuya muestra se inaugurará este sábado a las 19.30 horas en Espacio Garcilaso de Torrelavega. «A través de mis imágenes busco alguna explicación sobre la brevedad del tiempo, busco retratar el sentimiento que provoca ese pasar tan rápido y lo fugaz que llega a ser todo», explica Prieto, quien trabaja con «imágenes y fotografías muy personales». Como viene haciendo en sus últimos trabajos, ‘Polvo eres…’ es una selección de «composiciones digitales que parten de fotografías impresas en soportes rígidos que luego retoco con otras técnicas, así que podría decirse que es una especie de collage fotográfico», recalca.

Los juegos de líneas y composiciones que Chema Prieto genera combinando imágenes no son para nada casuales o responden a una cuestión estética: «Intento que las imágenes tengan dos puntos de enfoque, dos direcciones, son formas de sentir que se cruzan entre si», detalla el artista, cuya obra ha evolucionado desde un planteamiento más centrado en lo visual a otro mucho más conceptual. «Los contrastes también tienen mucho protagonismo, porque juego con elementos como la belleza, representada en las flores, y con otros como bodegones y naturalezas muertas, que de punto de equilibrio», añade.

El proyecto, «del que Espacio Garcilaso va a editar un libro», incluye «alrededor de 50 imágenes, pero como son muchas en la exposición solo se mostrará una selección», afirma Prieto, quien continúa explorando las sinergias entre lo visual y lo lírico: «En la presentación también participarán algunos de los poetas que han colaborado con sus textos, de los que habrá una pequeña lectura». Lo más importante para Chema Prieto es siempre «contar historias con mis imágenes, historias que son diferentes para cada espectador». De ahí lo beneficioso de combinar su propuesta con la poesía: «La visión de los poetas me interesa mucho, conocer las imágenes que les evocan, ver qué significados construyen, eso es lo realmente enriquecedor», concluye.

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