Con la realización de una jornada de trabajo en el Centro de Estudios Lebaniegos, de la villa de Potes, denominada “Ecoturismo con sentido”, organizada por la asociación “EcoLiébana”, que tuvo lugar el pasado viernes, responsables de diferentes organismos y empresas mostraron su visión de cómo se puede ofrecer al turista una experiencia donde el desarrollo sostenible y la conservación del patrimonio natural y cultural de la comarca sean una referencia. En la jornada estuvieron presentes empresarios lebaniegos y la gerentes del Grupo de Acción Local, Irene Díaz.
La jornada se inició con la intervención de Andrés García, gerente, hablará del Plan de Sostenibilidad Turística de la Mancomunidad de la comarca de Liébana, donde actualmente “se han llevado a cabo un 82 % de intervenciones propuestas en los diferentes municipios del territorio”, mostrando ejemplos de las actuaciones más relevantes, Seguidamente, habló Javier Álvaro, del Geoparque Costa Quebrada, que engloba a ocho municipios de la región, “con trabajos en diferentes mesas de participación, donde se da voz a todos los sectores implicados”.
A continuación fue el turno de Yolanda Ruiz, del Parque Natural Urbasa Andía, de la Comunidad Foral de Navarra, que habló de cómo afrontan la masificación en el espacio protegido, “con regulación de accesos y habilitación de áreas de acogida de visitantes”.
Pablo Martino, de EcoPicos, intervino manifestando su preocupación “porque cada vez hay más turismo en Picos de Europa y los pueblos están desapareciendo por falta de habitantes, la fauna salvaje baja a las localidades y los incendios son preocupantes. Si los pueblos desaparecen tendremos un problema-añadió”.
Antonio, de Seo, habló del trabajo que desarrollan de “mejora de la biodiversidad en el Camino Lebaniego, aprovechando la naturaleza para atraer a gente” y la importancia de contratar a gente local y de consensuar las acciones a realizar con los vecinos, colaborando con las empresas locales.
Javier, de la Fundación Quebrantahuesos, expuso las líneas de trabajo de la fundación, “donde el ecoturismo como herramienta de conservación, la potenciación del pastoreo de ganado ovino y la colaboración con los ganaderos para que puedan vender los lechazos, es fundamental, y repercute directamente en la recuperación del quebrantahuesos en Picos de Europa”.
Laura Rupérez, de la asociación Ecoliébana, habló de la creación de la asociación “para colaborar en la unión de empresarios de ecoturismo, y hacer la comarca más sostenible, con un festival para poder presentarnos a la sociedad”.
En la jornada de tarde, Ricardo Bueno, experto en turismo y gestión de espacios protegidos, cerró la jornada incidiendo en que “el turismo sostenible no es un producto turístico, sino una forma de gestión de cualquier destino turístico. Se utiliza el medio, pero es muy importante la motivación del turista, que es la que elige el producto a disfrutar, y por tanto su ética es la que decide cómo practicarlo y con qué empresas”.
Festival EcoLiébana
El pasado domingo se celebró el Festival EcoLiébana en una carpa habilitada en el recinto de La Serna, donde los visitantes pudieron recorrer una veintena de puestos en un mercado donde se mostró el producto local agroalimentario, artesanía, arte, accesorios o complementos.
Las personas que recorrieron el recinto pudieron participar activamente y a la vez contemplar el trabajo que desarrollan diversos empresarios establecidos en la comarca y fuera de ella, que mostraron variados talleres.
Así, les hubo con los productos agroalimentarios, acompañados de catas, como los realizados por Gema Pulgar, de “Pago de Tolina”, con zumos artesanales, y Perla Morencia, de “Miel Colmenares de Vendejo”, de miel de Liébana; talleres de arte y música, como los desarrollados por Santiago González, director de la Coral de Liébana, acompañado de su piano, y de María, de la “Academia Conmaña”, con dibujo y pintura.
La artesanía también se mostró en el taller de cerámica de Marta Marcos, de “Jatera”, y de Laura Gutiérrez, de Miga”, con costura sostenible, y Juan Pascual, de “La Perezosa”, participó con un taller de masajes.
Igualmente, hubo cuentacuentos, danzas y otras actividades, y no faltó la música y el baile tradicional. También, una comida popular abonando 5 euros para degustar cocido lebaniego y paella de verduras, y un té con orujo, que preparó Cofradía del Aguardiente de Orujo y Vinos de Liébana.
Tanto la jornada como el festival estuvieron organizados por la asociación Ecoliébana, contando las jornadas con el patrocinio de la Consejería de Cultura, Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia, y por el Ministerio de Industria y Turismo, y el Festival Ecoliébana, estuvo patrocinado por la Consejería de Desarrollo Rural, Fundación Camino Lebaniego; Grupo de Acción Local Liébana, Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia, Ayuntamientos de Liébana, y por Liébana. Conecta Sensaciones.

Fotografías: Pedro Álvarez

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