La cabalgata de Potes, organizada por el Ayuntamiento, recorrió anoche las calles centrales de la villa, realizando varias paradas, en una tarde fría, que no fue impedimento para que cientos de niños esperasen la llegada de los Reyes Magos, después de salir la comitiva desde la localidad de Ojedo. Ilusión, en sus caras ante la presencia de Sus Majestades, subiéndose a las carrozas en cada una de las paradas, para contemplar y hablar con cada uno de los Reyes Magos, en un momento único que se grabará para siempre en sus retinas, y que a buen seguro recordarán con cariño, como así lo vivimos nosotros cuando éramos niños.
Los ancianos de la residencia Félix de las Cuevas salieron a los balcones y al exterior, y revivieron una noche cargada de emociones y de recuerdos. Antes de la cabalgata, recibieron con mucha ilusión a los Reyes Magos, que como cada año y ya es tradición, les visitan y se acercan también a ofrecer un momento de cariño a las personas que ya no pueden salir de sus plantas o de su habitación por problemas de salud.
En la iglesia parroquial de la villa lebaniega, S.M., fueron recibidos por el párroco, Elías Hoyal, que les dio la bienvenida en compañía del alcalde, Javier Gómez. Ya en el interior del templo, hubo Belén Viviente y canto de cuatro villancicos a cargo de la Coral de Liébana y del Coro Infantil, un complemento especial con la iglesia a rebosar de gente, que disfrutó de un momento muy entrañable.
Después de la adoración, los Reyes Magos, se trasladaron andando hasta la Torre del Infantado, entre los aplausos de la gente, donde Javier Gómez, les dio la bienvenida y seguidamente se inició la entrega de regalos a los niños.
Una noche única que siempre es especial donde los niños disfrutan de una cabalgata, donde no faltó el lanzamiento de caramelos y una buena música de villancicos populares, como culminación de estas fechas navideñas.











































Fotografías: Pedro Álvarez
